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Masa muscular: claves para una longevidad activa

11 de octubre, 2026

Preservar la masa muscular es una de las mejores inversiones para una longevidad activa. No se trata solo de verse más fuerte: el músculo permite levantarse de una silla, subir escaleras, cargar compras y mantener la independencia. Desde una naturopatía responsable, su cuidado combina movimiento, alimentación y recuperación, siempre como complemento de la atención médica.

Aunque los suplementos despiertan interés, los pilares siguen siendo sencillos: entrenar fuerza con regularidad, comer suficiente y descansar bien.

Por qué la masa muscular importa al envejecer

El músculo es un tejido activo que participa en el uso de la glucosa, el almacenamiento de energía y la producción de sustancias mensajeras llamadas mioquinas. Estas intervienen en la comunicación con otros órganos, especialmente durante el ejercicio; por eso se habla del músculo como un órgano endocrino.

Llamarlo un “seguro de vida” es una metáfora, no una garantía. Una buena función muscular favorece la autonomía y ayuda a afrontar mejor enfermedades, hospitalizaciones y periodos de inactividad.

Con la edad puede aparecer sarcopenia, una alteración caracterizada por baja fuerza muscular, acompañada de menor cantidad o calidad del músculo. No es inevitable en todas las personas ni se diagnostica solo por el aspecto físico.

Entrenamiento de fuerza: constancia antes que intensidad

Caminar beneficia al corazón y al bienestar, pero no sustituye por completo el estímulo del entrenamiento de fuerza. Para conservar músculo, hace falta desafiarlo de manera progresiva.

Como orientación general, pueden realizarse dos o tres sesiones semanales, trabajando los principales grupos musculares y dejando recuperación entre sesiones exigentes del mismo grupo.

Algunas opciones son:

  • Levantarse y sentarse de una silla.
  • Hacer ejercicios con bandas elásticas.
  • Empujar una pared o una superficie estable.
  • Usar máquinas o pesas adaptadas al nivel personal.

El esfuerzo debe aumentar gradualmente, sin sacrificar la técnica. No es necesario terminar exhausto para obtener beneficios.

Si hay fragilidad, caídas recientes, dolor persistente o enfermedad cardiovascular, conviene consultar antes de iniciar y buscar supervisión profesional. Los ejercicios de equilibrio y la actividad aeróbica completan el programa.

Alimentación para sostener fuerza y recuperación

El músculo necesita tanto estímulo como materiales para repararse. Comer demasiado poco, incluso cuando se busca bajar de peso, puede favorecer su pérdida.

La proteína merece atención especial. En adultos mayores sanos, suele plantearse una ingesta aproximada de 1 a 1,2 gramos por kilogramo de peso al día. Quienes entrenan o atraviesan ciertas situaciones clínicas pueden necesitar más, con evaluación individual. Si existe enfermedad renal, la cantidad debe acordarse con el equipo tratante.

Para facilitar su consumo:

  • Incluye una fuente proteica en cada comida principal.
  • Alterna huevos, pescado, lácteos, carnes magras, legumbres, tofu y otros derivados de soja.
  • Evita que el desayuno y la cena queden reducidos habitualmente a té, café o pan.
  • Acompaña con verduras, frutas, cereales integrales y grasas saludables.

Los carbohidratos ayudan a disponer de energía para entrenar. La hidratación también importa, especialmente cuando disminuye la sensación de sed.

Nutrición ortomolecular y suplementos: qué esperar

El término “nutrición ortomolecular” se utiliza para describir distintas intervenciones con nutrientes y suplementos. Sin embargo, la etiqueta no demuestra eficacia: cada producto, dosis e indicación debe evaluarse por separado. Las megadosis no son necesariamente mejores y pueden causar daño.

L-citrulina: circulación no equivale a más músculo

La L-citrulina participa en procesos relacionados con la producción de óxido nítrico, una molécula que favorece la dilatación de los vasos sanguíneos. Por ello se promociona para mejorar el flujo sanguíneo o la “oxigenación”.

No obstante, no hay evidencia sólida de que prevenga la sarcopenia o aumente de forma relevante la masa muscular en adultos mayores. Los resultados sobre rendimiento y recuperación son variables.

Puede causar molestias digestivas y potenciar efectos sobre la presión arterial junto con determinados medicamentos, incluidos antihipertensivos, nitratos o fármacos para la disfunción eréctil. Su uso requiere revisar antecedentes y tratamientos.

Opciones con mejor respaldo

La creatina monohidrato, combinada con entrenamiento de fuerza, puede aportar mejoras adicionales de fuerza y masa magra en algunas personas mayores. No sustituye el ejercicio y conviene valorar su uso si hay enfermedad renal o condiciones médicas relevantes.

La proteína en polvo puede ser práctica cuando la alimentación no alcanza. La vitamina D debe considerarse según riesgo, evaluación clínica y posible déficit, no como una solución universal para ganar músculo.

Recuperación: el trabajo continúa fuera del gimnasio

El descanso permite adaptarse al entrenamiento. Para la mayoría de los adultos, dormir entre siete y nueve horas es una referencia útil, aunque las necesidades varían.

También ayuda mantener horarios regulares, limitar el alcohol y alternar sesiones exigentes con movimiento suave. El dolor muscular intenso no demuestra que el entrenamiento haya sido mejor.

La pérdida involuntaria de peso, la debilidad progresiva, las caídas o la dificultad creciente para caminar merecen evaluación médica. No deben atribuirse automáticamente a la edad.

Preguntas frecuentes

¿Se puede ganar masa muscular después de los 60 años?

Sí. El músculo conserva capacidad de adaptación. Un programa progresivo de fuerza, suficiente alimentación y recuperación puede mejorar fuerza y masa muscular, aunque la respuesta depende de la salud y del punto de partida.

¿Caminar es suficiente para evitar la pérdida de músculo?

Caminar es valioso, pero suele ser insuficiente por sí solo. Lo ideal es combinarlo con ejercicios de fuerza y equilibrio adaptados a las capacidades personales.

¿Cuál es el mejor suplemento para mantener la masa muscular?

No existe uno indispensable para todos. Primero deben revisarse entrenamiento, alimentación y salud. La creatina y la proteína suplementaria pueden ser útiles en situaciones concretas; la L-citrulina tiene evidencia menos consistente para este objetivo. Ningún suplemento reemplaza los tratamientos indicados ni los hábitos sostenidos. Le invito a una evaluación naturopática para estudiar su caso y desarrollar un plan de trabajo personalizado.

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